En los últimos desarrollos tras la captura de Nicolás Maduro por EE.UU. el 3 de enero de 2026, el presidente Donald Trump anunció la entrega por Venezuela de 30-50 millones de barriles de petróleo a EE.UU., con los ingresos bajo supervisión estadounidense. Maduro se declaró no culpable de cargos por narcotráfico en Nueva York, mientras la presidenta interina Delcy Rodríguez declaraba siete días de duelo nacional por al menos 55 muertes en la operación.
Basada en la 'Operación Resolución Absoluta' de EE.UU. —detallada en coberturas anteriores—, que capturó a Maduro, de 63 años, y a su esposa Cilia Flores, de 69, mediante casi 200 soldados y 150 aeronaves en Caracas, Maduro fue extraditado a Nueva York. El 6 de enero, compareció ante el juez Alvin Hellerstein, declarándose no culpable de cargos por narcoterrorismo e importación de cocaína en medio de afirmaciones de ser un 'prisionero de guerra'.
Trump publicó en Truth Social: «Las autoridades interinas venezolanas entregarán de 30 a 50 millones de barriles de petróleo sancionado. Este petróleo se venderá al precio de mercado y el dinero será controlado por mí... para el beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos».
La presidenta interina Delcy Rodríguez, investida por la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Venezuela, afirmó: «Ningún agente externo gobierna Venezuela». Declaró siete días de duelo por las víctimas, incluidos 23 soldados venezolanos y 32 del personal de seguridad cubano, según informes oficiales; las muertes civiles podrían elevar la cifra a 70-80.
Las reacciones globales se intensificaron: La ONU denunció la intervención como violación del derecho internacional. Francia la calificó de 'ilegal' y planea un debate parlamentario. México exigió un juicio justo. Las condenas anteriores de Rusia y China persisten junto al apoyo de figuras como Javier Milei de Argentina. Los ministros de Exteriores del G7 se reúnen. La líder opositora María Corina Machado elogió la acción, pero Trump desestimó sus perspectivas de liderazgo. El fiscal Tarek William Saab la llamó 'crimen de guerra' y rechazó la jurisdicción de EE.UU.