La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos ha generado una mezcla de euforia inicial y recelo entre los venezolanos residentes en Chile, quienes celebraron en las calles de Santiago pero ahora cuestionan la continuidad del chavismo con Delcy Rodríguez al mando. Más de 3.000 personas participaron en manifestaciones de alegría el fin de semana, pero el escepticismo crece ante la ausencia de cambios profundos en el régimen. Expertos y migrantes expresan esperanza cautelosa por un futuro incierto.
Casi 100 horas después de la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos el sábado, los venezolanos en Chile transitan de la euforia a la incertidumbre. En Santiago y Estación Central, más de 3.000 residentes celebraron con cacerolazos y vítores, dejando vestigios de alegría en las calles. Sin embargo, con Delcy Rodríguez asumiendo como presidenta encargada y afirmando que 'ninguna nación extranjera gobierna en su país', la esperanza se tiñe de recelo.
El presidente estadounidense Donald Trump ha elogiado la cooperación de Rodríguez y descartó un rol para la opositora María Corina Machado, ganadora del Nobel de la Paz. Esto ha avivado dudas sobre una transición real. 'Prácticamente no hicieron nada, nada más quitaron al presidente y ya pusieron a Delcy Rodríguez de presidenta. Son la misma gente, el mismo gabinete que trabajaba junto a Maduro', sostiene Giancarlo Velázquez, residente en Chile.
Miguel Dorantes, estudiante venezolano, expresa una visión mixta: 'Hasta ahora no quiero decir que el panorama esté directamente positivo, pero tengo esperanza; mucho más brillante que lo que estaba hace un par de semanas'. Matilda Delgado anhela mayor intervención de EE.UU., liderada por Marco Rubio: 'Ojalá vaya él y entonces nosotros podemos irnos a nuestro país'.
Según Alexander Maita, líder de Comando con Venezuela, un 30% de venezolanos en Chile desea regresar inmediatamente, 40% paulatinamente y 30% quedarse. No obstante, el escepticismo prevalece: 'Seguimos en las mismas: Maduro y Delcy es lo mismo', dice Draini Hernández. John Márquez cree que 'tiene que haber un cambio completo, radical' para una Venezuela distinta.
El proceso de transición genera estrés, como relata Dorantes: 'Ha sido estresante, por decir lo menos'. Mientras tanto, Michael Cardoza mantiene ilusión: 'Confío en que lo que están haciendo es para algo bien'. La comunidad observa con cautela las decisiones de Trump respecto a Venezuela.