El ejército estadounidense ha lanzado un ataque contra Venezuela, capturando al presidente Nicolás Maduro mediante una operación de la unidad de élite Delta Force. Donald Trump ha asegurado que Washington gobernará el país hasta una transición segura. Este suceso amenaza con elevar los precios del petróleo debido a las tensiones geopolíticas.
El 3 de enero de 2026, Estados Unidos inició una intervención militar en Venezuela, marcando un giro en las relaciones internacionales en América Latina. Según reportes, la unidad Delta Force capturó a Maduro, y se han registrado bombardeos en el país. La primera imagen de Maduro detenido circuló ampliamente, confirmando la operación. Trump declaró que 'Washington gobernará Venezuela hasta que haya una transición segura'.
Este ataque se produce en un contexto de tensiones previas. En marzo de 2025, Trump revocó licencias a petroleras como Repsol para comprar crudo venezolano, lo que redujo las importaciones de España un 70,2%, de 2,5 millones de toneladas a 745.000 toneladas entre enero y octubre de 2025. Repsol está pendiente de recuperar 586 millones de euros adeudados por el gobierno venezolano, de un crédito de 1.110 millones otorgado en 2016 a PDVSA.
El impacto económico se centra en el petróleo. El barril de Brent cerró 2025 en torno a 60 dólares, una caída del 20% anual y superior al 50% desde los 128 dólares de marzo de 2022. Venezuela produce 783.000 barriles diarios (2,9% de la OPEP en 2023), pero posee 303.000 millones de barriles en reservas (19,3% mundial). Un informe de Citi advierte que una escalada podría impulsar precios a corto plazo hasta 75 dólares, aunque el escenario base prevé bajadas en el primer trimestre de 2026 por exceso de oferta.
Este suceso abre una nueva era de intervenciones en América Latina, según analistas, y podría alterar el suministro global de crudo.