El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que el gobierno de Nicolás Maduro es intolerable para su país, en medio de una escalada de presiones contra Caracas. Washington anunció sanciones adicionales contra familiares cercanos al líder venezolano, enfocadas en combatir el narcotráfico. Estas medidas se suman a acciones militares recientes en el Caribe y el Pacífico.
El viernes, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, declaró que el régimen de Nicolás Maduro representa una situación intolerable para la seguridad nacional estadounidense. Esta afirmación se dio en el contexto de una serie de ataques militares contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, parte de la estrategia de Washington contra el narcotráfico, que acusa directamente a Maduro de liderar el llamado Cartel de los Soles.
Rubio respondió a consultas sobre comentarios de Susan Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, quien indicó que el presidente Trump busca presionar a Maduro mediante operaciones navales. "Está claro que el statu quo actual con el actual régimen venezolano es intolerable para Estados Unidos", dijo Rubio ante la prensa. Agregó que el gobierno venezolano no solo no coopera con EE.UU., sino que colabora con narco-terroristas, amenazando los intereses nacionales. "Nos reservamos el derecho y tenemos el derecho de utilizar todos los elementos del poder nacional para defender el interés nacional de Estados Unidos", enfatizó.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro amplió sanciones por segunda semana consecutiva contra el círculo de Maduro. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) apuntó a la familia de Carlos Erik Malpica Flores, tesorero nacional y vicepresidente de PDVSA, sancionado previamente. Entre los afectados está su madre, Eloísa Flores de Malpica, hermana de Cilia Flores, esposa de Maduro. También se sancionó a Roberto y Vicente Luis Carretero Napolitano, parientes de Ramón Carretero Napolitano, un empresario panameño ligado a contratos con Venezuela.
Tommy Pigott, portavoz adjunto del Departamento de Estado, declaró: "Maduro y sus compinches han devastado la economía venezolana y siguen amenazando la estabilidad de nuestra región". El Tesoro aclaró que estas tácticas financieras y acciones militares buscan detener el narcotráfico, no derrocar necesariamente al régimen. Sin embargo, se emitió una licencia para ciertas transacciones con PDVSA, permitiendo operaciones limitadas.