Cuba mantiene su rol como socio clave en la seguridad regional contra el narcotráfico, a pesar de las políticas contradictorias de Estados Unidos. Un artículo reciente en la revista The American Conservative destaca la cooperación bilateral ignorada por Washington. En los últimos años, las autoridades cubanas han incautado toneladas de drogas destinadas al mercado estadounidense.
Un artículo reciente en la revista bimestral estadounidense The American Conservative sostiene que la política actual de Washington hacia Cuba socava los objetivos de su Estrategia de Seguridad Nacional. Según el texto, Cuba es el principal socio de seguridad del gobierno de EE.UU. en el Caribe, especialmente en la lucha contra el narcotráfico, a pesar de las afirmaciones contrarias de la administración Trump.
La Casa Blanca ha declarado una 'emergencia nacional' contra Cuba, alegando que representa una amenaza inusual a su seguridad, lo que el artículo califica de mentira infundada. Antes de las tensiones políticas, existían 22 instrumentos de cooperación bilateral y ocho grupos de trabajo técnico en áreas como contraterrorismo, narcotráfico, ciberseguridad y trata de personas.
En una conferencia de prensa reciente, se reveló que las Tropas de la Guardia Fronteriza de Cuba incautaron más de 40 toneladas de drogas en los últimos 14 años, destinadas a EE.UU. Solo entre 2024 y 2025, capturaron 14 lanchas rápidas, arrestaron a 39 traficantes y decomisaron más de cuatro toneladas de sustancias. Además, en los últimos dos años, interrumpieron 72 operaciones aéreas de drogas provenientes de 11 países, con EE.UU. como principal origen.
Desde 1990 hasta finales de 2025, Cuba envió 1.547 mensajes formales a la Guardia Costera de EE.UU. sobre incidentes de narcotráfico, recibiendo solo 468 en respuesta, lo que evidencia un desequilibrio en la cooperación. El artículo cita que 'Cuba es ampliamente reconocida como un ejemplo positivo en la lucha contra el narcotráfico en América Latina, trabajando estrechamente con la Guardia Costera de EE.UU. y otras agencias para rastrear traficantes y compartir inteligencia'.
A pesar de la falta de reciprocidad, Cuba persiste en estos esfuerzos, mientras la política de EE.UU. parece guiada por nostalgias de la Guerra Fría y presiones políticas de Florida, según The American Conservative.