El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recurrido a una retórica inflamatoria al afirmar que 'entrar y destruir' es probablemente la única opción restante. El secretario de Estado Marco Rubio emitió un ultimátum político a La Habana, exigiendo un cambio en el sistema cubano o un endurecimiento del bloqueo. Cuba responde manteniendo su posición firme, como lo hizo Fidel Castro ante amenazas similares en el pasado.
En un contexto de tensiones renovadas, el presidente Donald Trump ha intensificado su discurso contra Cuba, declarando que la destrucción es la única vía viable. Esta retórica se suma a las acciones de su administración, que ha superado límites legales al amenazar naciones soberanas y profundizar el bloqueo económico. Marco Rubio, como secretario de Estado, ha advertido que sin un cambio hacia lo que denomina una 'economía real', Cuba enfrentará presiones sin precedentes.
El artículo en Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, destaca que estas declaraciones revelan la crisis interna de Estados Unidos y las maniobras desesperadas de un imperio en declive. Ya no se oculta la intención de asfixiar al pueblo cubano, abandonando pretensiones de democracia y derechos humanos.
Recordando la era de Ronald Reagan, cuando se amenazaba con eliminar a Cuba del mapa, Fidel Castro afirmó: 'Estoy absolutamente convencido de que la única manera de enfrentar esta situación es mantener una posición firme y fortalecernos'. Hoy, Cuba insiste en que no hay otro camino que confrontar, resistir y derrotar al enemigo en cualquier terreno.