El presidente de EE.UU., Donald Trump, intensificó las sanciones contra Cuba el 31 de enero al amenazar con aranceles a países que vendan petróleo a la isla, afectando principalmente el suministro de México. Líderes y organizaciones internacionales condenaron la medida como un acto de agresión imperialista y pidieron el fin del bloqueo. En Cuba, persisten las tensiones con diplomáticos estadounidenses y crecen las dificultades económicas.
El 31 de enero de 2026, el presidente Donald Trump anunció medidas para restringir el suministro de petróleo a Cuba, enfocándose en México, que provee alrededor del 30% de la energía de la isla mediante 25.000 barriles diarios. Según fuentes, esta acción busca cortar el financiamiento al régimen cubano, descrito como una 'jugada maestra' en el ajedrez geopolítico por críticos del gobierno estadounidense. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum advirtió sobre las consecuencias humanitarias y prometió buscar canales diplomáticos para enviar combustible y ayuda alimentaria, afirmando: 'Esto no es un asunto de gobiernos, sino de apoyo para prevenir una crisis humanitaria en Cuba'.
Organizaciones como el Partido Comunista de EE.UU. (CPUSA) denunciaron la política como 'chantaje imperialista' y exigieron revocar el bloqueo y sacar a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo. Representantes demócratas como Rashida Tlaib la calificaron de 'crueldad extrema', destacando el impacto en hogares, escuelas y hospitales sin electricidad. El Papa Leo XIV expresó preocupación y llamó a evitar acciones que aumenten el sufrimiento cubano.
En América Latina, el Foro de São Paulo rechazó las acciones de Trump como un intento de revivir la Doctrina Monroe, mientras el Partido de los Trabajadores de Brasil y el Partido Comunista de Noruega condenaron el asedio económico. En Cuba, la Iglesia Católica emitió un comunicado urgiendo 'cambios estructurales inmediatos' ante el sufrimiento popular. Paralelamente, el régimen cubano organizó una manifestación contra el encargado de negocios de EE.UU., Mike Hammer, en Camagüey, quien reiteró su misión de dialogar con cubanos comunes sobre sus aspiraciones.
Estas tensiones, que datan de inicios de 2025, agravan la escasez de energía y alimentos en la isla, donde los precios suben y el acceso a bienes básicos se limita a tiendas en dólares o mipymes.