El gobierno mexicano evalúa reducir o suspender los envíos de crudo a Cuba ante presiones de Estados Unidos bajo el presidente Donald Trump. Fuentes de alto nivel citadas por Reuters y Politico indican un posible bloqueo total de importaciones de petróleo a la isla, invocando la Ley Helms-Burton. México se ha convertido en el principal proveedor de combustible para Cuba tras la interrupción de suministros venezolanos.
La posibilidad de que México detenga sus envíos de petróleo a Cuba ha pasado de ser un rumor diplomático a un debate interno en el gobierno de Claudia Sheinbaum. Según una investigación de Reuters, tres fuentes de alto nivel confirmaron que el ejecutivo mexicano analiza mantener, reducir o suspender los suministros de crudo, temiendo represalias directas de Washington. Politico, por su parte, cita a tres fuentes familiarizadas con el plan y afirma que la Casa Blanca considera invocar la Ley Helms-Burton para imponer un bloqueo total a las importaciones de petróleo de Cuba. Una de las fuentes declaró: “la energía es la clave para derrocar al régimen, y esto sucederá en 2026, con un 100% de probabilidad”.
La interrupción de los envíos venezolanos, tras la inmovilización forzada de buques petroleros en diciembre y la captura de Nicolás Maduro, ha dejado a México como el último salvavidas para Cuba, que enfrenta apagones prolongados y una crisis energética profunda. Entre enero y septiembre del año pasado, Pemex exportó a la isla unos 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 de productos refinados, por un valor aproximado de 400 millones de dólares. Sheinbaum ha defendido públicamente estos envíos como “ayuda humanitaria” y parte de contratos a largo plazo, afirmando que “es poco petróleo para México, pero vital para Cuba” y que “no tiene que desaparecer”.
Sin embargo, crece la preocupación en el gabinete mexicano por el costo político de confrontar a Trump, especialmente en medio de la renegociación del acuerdo comercial USMCA y esfuerzos contra los cárteles de la droga. Trump fue explícito en un mensaje en su red Truth Social el 11 de enero: “no más petróleo ni dinero para Cuba”. Durante una llamada telefónica reciente entre Trump y Sheinbaum, el presidente estadounidense cuestionó directamente los envíos y la presencia de miles de médicos cubanos en México. Sheinbaum insistió en el carácter humanitario del petróleo y la legalidad del acuerdo de salud.
Datos de seguimiento de vuelos muestran al menos una docena de misiones de drones de la Marina de EE.UU., como el Northrop Grumman MQ-4C Triton, sobre la Bahía de Campeche, siguiendo rutas similares a las de los buques cisterna mexicanos hacia Cuba. Fuentes consultadas por Reuters expresan temor por esta presencia, interpretándola como un mensaje claro. En el debate interno mexicano, algunos argumentan que mantener el suministro es una obligación moral para evitar una catástrofe humanitaria y migración masiva hacia México, mientras otros advierten que el costo de desafiar a Trump podría ser demasiado alto en un momento de tensión bilateral máxima.
En las calles de La Habana, la escasez ya se siente: un operador de transporte privado relató que solo una estación en Vía Blanca tenía combustible, y el mercado informal se ha secado. Las panaderías con generadores se han convertido en puntos clave de suministro alimentario durante los apagones.