Informes indican que la administración Trump está evaluando un bloqueo naval para detener las importaciones de petróleo a Cuba, lo que ha provocado fuertes condenas desde La Habana y aliados internacionales. Funcionarios cubanos han calificado la posible medida como un acto brutal de agresión, mientras que China y Rusia expresan apoyo a la nación isleña.
El 24 de enero de 2026, el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció un intento 'brutal' del gobierno de EE.UU. para impedir que el combustible llegue a Cuba, describiéndolo como un acto de agresión contra un estado que no representa amenaza para Washington. Esto se produce tras un informe de Politico que revela que el presidente Donald Trump considera imponer un bloqueo naval para cortar los suministros de petróleo a la isla como parte de una estrategia de presión para provocar un cambio de régimen. No hay confirmación pública ni decisión oficial hasta la fecha.
El Kremlin expresó preocupación, con el portavoz presidencial Dmitry Peskov afirmando que Moscú sigue de cerca los informes y subraya la importancia de la independencia de Cuba. China también reafirmó su apoyo, con el portavoz del Ministerio de Exteriores Guo Jiakun declarando que Pekín está 'profundamente preocupado y condena fuertemente' las acciones de EE.UU., urgiendo el levantamiento del bloqueo y sanciones, y destacando que estas privan al pueblo cubano de su derecho al desarrollo.
Analistas como Miguel Cossio, director del Museo Cubano de la Diáspora en Miami, advirtieron que un bloqueo obligaría al gobierno cubano a negociar, mientras Andy Gomez señaló que cualquier cambio de régimen dependería más de dinámicas internas. Desde el punto de vista legal, un bloqueo naval solo es viable en contexto de conflicto armado según el derecho internacional, como el Manual de San Remo, y violaría la Carta de la ONU sin autorización del Consejo de Seguridad, dada la oposición de Rusia y China.
Logísticamente, EE.UU. tiene capacidad militar, pero requeriría una operación extensa y costosa para cubrir los 5.700 km de costa cubana y rutas marítimas internacionales. El término 'bloqueo naval' parece usarse retóricamente para presión psicológica, posiblemente llevando a inspecciones selectivas o sanciones secundarias en lugar de una acción militar formal. México canceló sus envíos de petróleo a Cuba por decisión soberana, según la presidenta Claudia Sheinbaum, no por presión estadounidense. Trump declaró que 'Cuba estará fallando pronto' sin el apoyo venezolano, cortado tras la abducción de Nicolás Maduro.