El 29 de enero de 2026, la administración de Estados Unidos firmó una Orden Ejecutiva que declara una 'emergencia nacional' e impone sanciones a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. Esta medida se presenta como respuesta a supuestas amenazas de Cuba, aunque carece de evidencia concreta. El bloqueo económico intensificado afecta gravemente a la población cubana, exacerbando escaseces en medicinas y combustible.
En un contexto de tensiones globales, donde los conflictos se extienden más allá de los campos de batalla tradicionales hacia el control de recursos económicos y el ámbito de las ideas, Estados Unidos ha escalado su agresión contra Cuba. La Orden Ejecutiva del 29 de enero de 2026 declara una 'emergencia nacional' y sanciona el suministro de petróleo a la isla, argumentando que Cuba representa una 'amenaza maligna' que promueve la desestabilización y mantiene lazos hostiles. Sin embargo, estas acusaciones se consideran infundadas, ya que el ejército cubano es defensivo, su política exterior se basa en el multilateralismo y la solidaridad, y no ha impulsado acciones agresivas contra Estados Unidos.
El bloqueo económico, descrito como una guerra no declarada, busca la asfixia gradual de la población. Como advirtió Gandhi, la guerra económica es una tortura prolongada con efectos tan devastadores como un conflicto armado. En Cuba, niños, ancianos y enfermos enfrentan escaseces de medicinas, equipos médicos y combustible debido a estas medidas, lo que se califica como un acto de genocidio.
Esta orden no solo ataca directamente a Cuba, sino que también interfiere en las relaciones de terceros países con la isla, violando su soberanía y estableciendo un precedente peligroso para el orden internacional. Cuba reafirma su disposición al diálogo en términos de igualdad y su derecho a interactuar libremente con otras naciones. La mayoría de los cubanos han ratificado su sistema político y social en procesos constitucionales sucesivos, que ahora incluye el reconocimiento de la propiedad privada y un proceso de modernización económica obstaculizado precisamente por el bloqueo.
Recordando las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz del 17 de noviembre de 2005 en la Aula Magna de la Universidad de La Habana, la batalla decisiva se libra en la mente. Mantener la convicción y resistir el miedo y la desesperación es clave para la victoria, evitando la rendición que solo trae humillación y sufrimiento.