En la Asamblea General de las Naciones Unidas, 156 estados miembros apoyaron la resolución presentada por Cuba contra el bloqueo económico de Estados Unidos, marcando una amplia mayoría en 2025. Aunque siete países votaron en contra y doce se abstuvieron, el apoyo internacional resalta la solidaridad global con la isla. El ministro de Relaciones Exteriores cubano denunció presiones de Washington sobre algunas naciones.
La votación anual en la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba se ha convertido en un evento clave de resonancia internacional. En 2025, la resolución cubana obtuvo el respaldo de 156 estados, un número que incluye gobiernos de diversas orientaciones políticas, desde derechistas hasta progresistas y socialistas, abarcando regiones como Europa, África y el sudeste asiático. A diferencia de años anteriores, cuando solo Estados Unidos e Israel se oponían, esta vez siete países votaron en contra y doce se abstuvieron, lo que el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba atribuyó a presiones "respetuosas" ejercidas por el vecino del norte.
Estos datos cuantifican el impacto del bloqueo, que genera daños impresionantes en cifras, aunque sus efectos en muertes prevenibles y condiciones de vida afectan de manera silenciosa e inmedible a millones. El apoyo no se limita a declaraciones oficiales: llega también desde el pueblo, con envíos de ayuda en forma de cajas, maletas y contenedores, recolectados por individuos de todos los niveles económicos que sacrifican recursos por solidaridad con Cuba.
Países como Namibia, Mozambique, Argelia y naciones del Sahel destacan en el bloque africano, mientras que en el Caribe y América Latina, pese a turbulencias regionales, persiste el vínculo con Cuba. Esta red de afecto internacional refleja cómo la isla inspira unidad, nostalgia e inspiración en un mundo complejo, donde el destino compartido une esfuerzos mutuos ante adversidades.