La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum negó que Donald Trump le haya pedido detener los envíos de petróleo a Cuba durante una llamada, y anunció ayuda humanitaria para la isla mientras se resuelve el tema diplomáticamente. Trump, por su parte, confirmó que sí hizo esa solicitud y celebró la decisión de México. Esta discrepancia surge en medio de aranceles impuestos por Estados Unidos a países que suministren crudo a Cuba.
La presidenta Claudia Sheinbaum desmintió este domingo 1 de febrero que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le haya solicitado dejar de enviar petróleo a Cuba. En un evento, Sheinbaum aseguró: “Como dije el otro día en la conferencia (matutina), no hablamos nunca con el presidente Trump del tema del petróleo con Cuba, y en la tarde se pusieron los aranceles a cualquier país que envíe petróleo a la isla”. Esta declaración contradice las palabras de Trump, quien el sábado 31 de enero, a bordo del Air Force One rumbo a Palm Beach, Florida, afirmó: “La presidenta de México, la presidenta Sheinbaum, fue muy buena. Le dije: ‘no queremos que envíen más petróleo allá’, y no está enviando nada”.
El contexto se remonta al 29 de enero, cuando Trump firmó una orden ejecutiva imponiendo aranceles a naciones que provean petróleo a Cuba, medida calificada de “fascista” por el gobierno cubano. Sheinbaum, quien el 27 de enero describió el fin de los envíos como una “decisión soberana”, advirtió sobre una posible crisis humanitaria en la isla, que depende de suministros externos como los de México y Venezuela. Desde el 3 de enero, tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, el apoyo venezolano ha cesado, dejando a Cuba en una situación energética precaria con reservas limitadas.
Ante esto, Sheinbaum anunció ayuda humanitaria para esta semana, coordinada con la Secretaría de Marina y de Gobernación, vigente hasta resolver el tema diplomáticamente. “Quiero comentarles, porque es necesario hacerlo, que esta semana estamos planeando una ayuda humanitaria a Cuba... En lo que resolvemos de manera diplomática todo lo que tiene que ver con los envíos de petróleo por razones humanitarias”, explicó. Trump minimizó la crisis, sugiriendo que Cuba buscará un acuerdo con Washington: “No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba volverá a ser libre”.
México, principal proveedor reciente de crudo a Cuba —aunque marginal para Pemex—, enfrenta un dilema entre solidaridad humanitaria y evitar sanciones comerciales de Estados Unidos. La isla produce solo 25 a 40 mil barriles diarios, haciendo críticos los envíos externos para su economía y vida cotidiana.