México se ha convertido en el principal proveedor de petróleo para Cuba en 2025, desplazando a Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Pemex envía crudos ligeros de alta calidad, como Istmo y Olmeca, adaptados a las refinerías obsoletas de la isla, aunque esto representa un costo económico significativo para el país. La presidenta Claudia Sheinbaum ha confirmado que los envíos continuarán como ayuda humanitaria, a pesar de las posibles represalias de Donald Trump.
En 2025, México incrementó drásticamente sus envíos de petróleo y derivados a Cuba, convirtiéndose en su principal proveedor según datos aduanales y reportes del Financial Times. Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que Pemex, a través de su filial Gasolinas Bienestar, exportó hidrocarburos por más de 3 mil 48 millones de dólares entre enero y septiembre, aunque solo reportó 400 millones a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). Esto representa solo el 13% del valor real, con 60 embarques desde el puerto de Coatzacoalcos, Veracruz, incluyendo crudo, gasolina, diésel y turbosina.
Los envíos se dispararon entre el 29 de mayo y el 27 de junio de 2025, con 39 cargamentos valorados en más de 850 millones de dólares, totalizando 10.23 millones de barriles de crudo y 132.5 millones de litros de combustibles. Expertos como Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, explican que Pemex envía sus crudos más ligeros —Istmo y Olmeca— porque las refinerías cubanas, antiguas y con solo dos operativas de cuatro, no pueden procesar crudo pesado con alto azufre. “Cada barril de crudo ligero enviado a Cuba significa un barril que deja de ser refinado en México o comercializado en condiciones más favorables”, advierte Piñón, destacando el costo de oportunidad en un contexto de producción en declive, con Pemex produciendo 1.633 millones de barriles diarios en 2025, 50% crudo pesado.
Cuba consume 100-110 mil barriles diarios, produciendo solo 40 mil de crudo pesado local, con un déficit de 60 mil que México cubre con 20-22 mil barriles. Tras la prohibición de Trump a Venezuela, México asumió este rol, pero los envíos disminuyeron desde septiembre de 2025 y continuaron en 2026, como el buque Ocean Mariner con 86 mil barriles el 23 de diciembre de 2025. Sheinbaum defiende los envíos como ayuda humanitaria, aunque se registran como deudas incobrables para Pemex, similar a condonaciones pasadas. Analistas como Ramsés Pech y Gonzalo Monroy advierten de riesgos geopolíticos, incluyendo posibles aranceles del 25% de EE.UU., y tensiones operativas dada la producción mexicana por debajo de metas (1.3 millones de barriles diarios de Pemex). No hay datos oficiales de Pemex sobre volúmenes exactos, lo que genera opacidad.