El Gobierno español afirmó que los seis agentes que intervinieron en la muerte de Haitam Mejri en Torremolinos cumplieron 'escrupulosamente' el protocolo policial. La familia considera la actuación desproporcionada, mientras un juzgado investiga provisionalmente a la espera del informe de autopsia. El Ministerio del Interior recuerda que el caso está judicializado.
Haitam Mejri, de 35 años, falleció el 7 de diciembre de 2025 en un locutorio de Torremolinos (Málaga) tras una intervención policial. Entró alterado, posiblemente bajo efectos de estupefacientes, buscando un cargador para sus móviles. Forcejeó con el dueño, quien lo encerró y avisó a la Policía. Seis agentes lo redujeron, aplicándole entre ocho y diez descargas de táser (1.000-2.000 voltios), principalmente en hombro y pierna, mientras estaba en el suelo. También recibieron golpes en la cabeza, presiones en piernas y tórax, y gas irritante. Vídeos de cámaras del local, cámaras corporales y testigos registran la secuencia de diez minutos, con descargas en tres momentos: cinco a siete en un minuto, dos más dos minutos después, y una última seis minutos y medio después. Haitam expresó voluntad de colaborar inicialmente: «Voy a trabajar con vosotros», «voy a colaborar» dijo al primer agente, antes del forcejeo por engrilletarlo tras soltar unas tijeras pero no los móviles. Los agentes desactivaron cámaras corporales tras un diálogo sobre cómo parar la grabación. El Gobierno, en respuesta del 16 de febrero a preguntas de Sumar en el Congreso, justificó la actuación por «congruencia, oportunidad y proporcionalidad» ante un presunto delito grave y desobediencia. Se usó descarga por contacto, la menos lesiva. La Policía aportó atestado, vídeos e informe científico al juzgado, que archivó provisionalmente esperando autopsia y toxicología por posibles afecciones cardíacas o drogas. La familia alega desproporción fatal. El Ministerio del Interior, tras publicación de vídeos por eldiario.es, remitió al proceso judicial. Colectivos antirracistas convocan manifestación el 21 de marzo en Málaga en homenaje a Haitam y otras víctimas.