La Policía Nacional detuvo este jueves por la tarde a Serigne Mbaye, exdiputado de Podemos en la Asamblea de Madrid, junto a otras seis personas en el distrito de Usera, tras un enfrentamiento que dejó cinco agentes heridos leves. Podemos ha denunciado la detención como una 'redada racista', mientras que fuentes policiales atribuyen el incidente a un intento de robo en vehículos. El Sindicato Unificado de Policía rechazó las acusaciones de racismo.
El incidente ocurrió alrededor de las 19:30 horas en el aparcamiento de un supermercado en la calle Antonio López 211, en el distrito madrileño de Usera. Fuentes policiales explicaron que una llamada al 091 alertó de varios individuos que presuntamente intentaban robar en vehículos estacionados. Al llegar los agentes, localizaron a un sospechoso que se negó a identificarse, mostró actitud violenta y huyó hacia un centro social o portal cercano, donde pidió ayuda y varias decenas de personas salieron a enfrentarse a la policía. Se solicitaron refuerzos del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) y la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), resultando en siete detenciones por presuntos delitos de atentado contra la autoridad, resistencia y lesiones. Cinco policías sufrieron heridas leves. Entre los detenidos figuran Serigne Mbaye, portavoz del sindicato de manteros y secretario de antirracismo de Podemos; un periodista de El Salto, Martín Cunéo; y un activista de OMAL Paz con Dignidad. Mbaye, senegalés residente en España desde 2006 y exdiputado entre 2021 y 2025, fue arrestado cerca de su domicilio en Villaverde, según Podemos. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, exigió su 'inmediata puesta en libertad' y denunció 'hostigamiento, persecución policial por el color de piel y por defender la justicia social'. Pablo Fernández, portavoz del partido, calificó los hechos de 'inaceptables' y responsabilizó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Irene Montero también protestó por la 'violencia institucional y policial racista'. Esta noche se convocó una concentración ante la comisaría de Usera-Villaverde. El grupo parlamentario Sumar registró preguntas en el Congreso sobre posibles prácticas de identificación basadas en perfiles raciales, y diputadas de Más Madrid hicieron lo propio. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) rechazó 'de manera rotunda' las acusaciones de racismo, subrayando que la intervención se basó en un aviso por robos y criterios 'objetivos y profesionales', sin distinción por origen o ideología.