La Audiencia Nacional ha condenado a tres años y seis meses de prisión al comisario jubilado José Manuel Villarejo por revelación de secretos en el caso del móvil robado a Dina Bousselham, asesora de Pablo Iglesias. El tribunal impone indemnizaciones de 5.000 euros a Bousselham y 1.000 a Iglesias. Se aplica una atenuante por dilaciones judiciales.
La Audiencia Nacional, en una sentencia fechada el 5 de mayo de 2026, ha declarado a José Manuel Villarejo culpable de un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros. El comisario accedió sin autorización y distribuyó el contenido de la tarjeta de memoria de un teléfono robado a Dina Bousselham el 1 de noviembre de 2015 en un centro comercial de Alcorcón, Madrid.
La tarjeta llegó a la sede del Grupo Zeta en enero de 2016. Periodistas de Interviú, Alberto Pozas y Luis Rendueles, la examinaron pero decidieron no publicarla y la entregaron a Pablo Iglesias, quien la retuvo seis meses sin informar a Bousselham. Antes, entregaron una copia a Villarejo, que contenía documentos internos de Podemos, datos bancarios, chats de la cúpula del partido y archivos íntimos de Bousselham, incluyendo fotografías semidesnudas.
Villarejo facilitó copias a periodistas de El Confidencial y Okdiario para publicar informaciones en descrédito de Podemos e Iglesias, según los hechos probados. El tribunal, presidido por Teresa Palacios, rechazó su defensa de una revisión rápida por posibles financiación ilegal o vínculos con ETA, ya que no tenía funciones policiales relacionadas con Podemos. La Fiscalía Anticorrupción pedía cinco años, pero se aplicó atenuante por dilaciones desde 2017.
Líderes de Podemos como Ione Belarra celebraron la sentencia: “hoy por fin se hace un poco de justicia”, aunque el daño a la democracia es “imposible de reparar”. Irene Montero y Pablo Fernández cuestionaron la ausencia de investigación a las “patas política, mediática y judicial” de la trama. El Estado responderá subsidiariamente por las indemnizaciones.