El primer juicio por la corrupción vinculada al Gobierno de Pedro Sánchez finalizó este miércoles en el Tribunal Supremo. El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, dedicó hora y cuarenta minutos a denunciar una organización criminal que operó desde el Ministerio de Transportes.
Luzón describió una trama de sobornos y tráfico de influencias que incluyó contratos de mascarillas, colocaciones en empresas públicas y pagos mensuales de 10.000 euros. Calificó la corrupción como “orgánica, organizada y continuada” y afirmó que “está carcomiendo nuestro sistema democrático”.
José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García ejercieron su derecho a la última palabra. Ábalos se presentó como víctima de una “causa general” predeterminada y negó cualquier irregularidad en dos contratos. Koldo García aseguró que solo quería “ayudar” y se declaró “destruido”.
Víctor de Aldama, el empresario acusado de pagar los sobornos, recibió apoyo del fiscal para una posible rebaja mayor de pena por su colaboración. La presidenta del tribunal, Concepción Arrieta, dio por concluido el juicio a las 21.23 horas con la frase “visto para sentencia”.