Patricia Uriz, expareja de Koldo García, ha declarado este lunes en la cuarta jornada del juicio por el caso Koldo en el Tribunal Supremo, con su imagen protegida. Relató cómo gestionaba dinero en efectivo para gastos del PSOE y el Ministerio de Transportes, y negó reconocerse en mensajes de WhatsApp sobre “chistorras”. Otros testigos clave también han ocultado su rostro durante sus declaraciones.
El juicio en el Tribunal Supremo examina presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia en el Ministerio de Transportes, implicando al exministro José Luis Ábalos y a su asesor Koldo García.
Patricia Uriz, quien no llegó a casarse con García, solicitó que su imagen no se retransmitiera. Explicó que guardaba unos 10.000 euros en efectivo en el “armero” de su casa para gastos diarios, hasta 13.000 euros cuando la Guardia Civil registró la vivienda. Gestionaba los reembolsos de gastos de Ábalos y García para el Ministerio, el PSOE en Ferraz y su vida personal, recogiendo sobres con dinero y exigiendo tiques para todos los pagos, según relató.
El abogado de la acusación popular le preguntó por mensajes de WhatsApp en los que García mencionaba “2.000 chistorras”, que ella negó reconocer. García había afirmado que se referían literalmente a chorizos.
Otros testigos como Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, y Manuel Pérez Vilariño, agente inmobiliario, también declararon con imagen oculta. Vilariño analizó un posible soborno en forma de alquiler de chalé a Ábalos, concluyendo que no era rentable, según el testimonio recogido por EL PAÍS.