El ex consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, ha declarado este martes en el Tribunal Supremo que no se pagaron comisiones ni sobornos por el rescate de Air Europa durante la pandemia y que su empresa obtuvo las peores condiciones de préstamo. Hidalgo ha rebajado el rol de Víctor de Aldama a interlocutor institucional y ha negado cualquier influencia de Begoña Gómez. Varias testigos han confirmado el acceso frecuente de Aldama al Ministerio de Transportes.
Javier Hidalgo, ex CEO de Globalia, compareció como testigo en el juicio por el caso de las mascarillas en el Tribunal Supremo. Negó categóricamente haber entregado 500.000 euros a Koldo García o Víctor de Aldama por el rescate de Air Europa, que calificó de «el peor préstamo del mundo entero», en comparación con las condiciones favorables a Iberia.
La abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, le preguntó sobre la posible influencia de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, y la «noche de San Petersburgo», a lo que Hidalgo respondió desconocerlo. Sobre Aldama, lo describió como un «canal transmisor» con ministros como José Luis Ábalos, Reyes Maroto y Nadia Calviño, así como con Delcy Rodríguez en Venezuela por una deuda de 200 millones.
Otros testigos, como la ex secretaria de Ábalos, Ana María Aranda, confirmaron que Aldama accedía libremente al ministerio y gestionaba salvoconductos. Aranda detalló que Jésica Rodríguez, novia de Ábalos, viajó en 13 de 293 desplazamientos oficiales del ex ministro, pagados por Koldo con tarjeta personal.
El ex jefe de gabinete de Maroto admitió una reunión con socios de Aldama a petición de Koldo, aunque la remitió a otro ministerio. Rafael Pérez, de Interior, defendió la legalidad de contratos de mascarillas de una empresa ligada a los acusados.