El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han acordado un plan común de vigilancia y actuación frente a las infecciones respiratorias invernales, como la gripe, el VRS y el coronavirus. El documento recomienda el uso de mascarilla para personas con síntomas y en centros sanitarios durante epidemias, además de fomentar el teletrabajo en casos leves. El plan establece cuatro escenarios de riesgo con medidas escalonadas.
La Comisión de Salud Pública aprobó este miércoles el documento marco para el control de las infecciones respiratorias agudas. Tras intentos fallidos el invierno pasado, el acuerdo incluye recomendaciones para mascarillas, higiene y teletrabajo, sin obligatoriedad general. El plan se basa en monitorización en tiempo real de la incidencia de gripe, virus respiratorio sincitial (VRS) y coronavirus, siguiendo pautas de la OMS y el ECDC.
Se definen cuatro escenarios: interepidémico o basal, epidemia de nivel bajo o medio, alto y muy alto. Las comunidades autónomas establecerán umbrales basados en su historial epidemiológico, coordinando con el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III para revisar indicadores como transmisibilidad, ocupación hospitalaria, consultas en urgencias y mortalidad.
En el escenario basal, se prepara con campañas de vacunación, evaluación de coberturas previas y materiales informativos sobre higiene, mascarillas y ventilación. Para residencias de vulnerables, se aplican guías de 2023 que exigen mascarillas a trabajadores con síntomas y limitan visitas.
Actualmente en nivel bajo o medio, se facilita acceso a vacunas, se recomienda mascarilla quirúrgica a sintomáticos —especialmente cerca de vulnerables— y medidas higiénicas. En centros sanitarios, el uso se limita a unidades de alto riesgo; en residencias, trabajadores con síntomas deben llevarla continuadamente, pudiendo volverse obligatoria.
En nivel alto, se extiende a todos los centros sanitarios, se promueve autoaislamiento y teletrabajo para sintomáticos, limpieza de superficies, ventilación y evitación de aglomeraciones por vulnerables. En muy alto, se refuerza coordinación y se valoran medidas excepcionales.
La gripe ha entrado en fase epidémica temprana, con 40,1 casos por 100.000 habitantes —por encima del umbral de 37— y predominio del subtipo H3N2 con mutaciones en el clado K, reduciendo algo la efectividad vacunal pero manteniendo protección contra graves. Se esperan picos a finales de año, coincidiendo con Navidad, y varias comunidades han adelantado campañas de vacunación.