Hermès registró un incremento de los ingresos del 6% en el primer trimestre de 2026, impulsado totalmente por precios más altos en un contexto de crecimiento nulo en el volumen de ventas. El conflicto en Oriente Medio provocó una caída del 6% en las ventas de dicha región y un descenso de doble dígito en sus acciones cotizadas en Estados Unidos. Los analistas consideran que la venta masiva es excesiva, lo que representa una oportunidad de compra para los inversores a largo plazo.
Hermès experimentó una marcada desaceleración en el crecimiento de sus ventas del primer trimestre de 2026 debido a la guerra en curso en Oriente Medio provocada por Irán. Aunque los ingresos generales crecieron un 6% interanual, el aumento provino exclusivamente de las subidas de precios, mientras que el crecimiento del volumen se mantuvo estancado. Las ventas en Oriente Medio cayeron un 6%, lo que contribuyó a las preocupaciones más amplias del mercado sobre las acciones de lujo, que esperaban una recuperación en 2026 tras el retroceso de la demanda desde principios de 2024. No obstante, la rentabilidad se mantuvo intacta pese a estas presiones. Las acciones de la compañía, que cotizan en el mercado extrabursátil como HESAY, cayeron dos dígitos tras la publicación de los resultados, comprimiendo la relación precio-beneficio de 51–52x a 38.3x, según un análisis de Seeking Alpha publicado el domingo. Esta reacción es descrita como exagerada por algunos observadores, dada la resiliencia histórica y el modelo de negocio premium de Hermès. El analista, que mantiene una posición larga en HESAY, destaca un sólido potencial de retorno a largo plazo del 10–12%, calificándolo como un punto de entrada ideal para inversores pacientes.