Chau Ting-ting, una madre de Hong Kong, se enfrentó a dificultades económicas y a una depresión posparto mientras cuidaba a su hijo autista, lo que la llevó a tener pensamientos suicidas hace varios años. El apoyo de un programa respaldado por la Wemp Foundation la ayudó a recuperar la esperanza.
Chau Ting-ting recordó este jueves que su hijo Ziyi comenzó a mostrar signos de autismo a los dos años. Intentó enviarlo a una guardería, pero lo retiró después de verlo aislado en un rincón durante media hora sin interacción con otros niños. La familia tuvo dificultades, ya que cada sesión de terapia de una hora costaba 1.600 HK$. Al mismo tiempo, Chau luchaba contra una depresión posparto. Un médico de la Universidad China de Hong Kong la remitió al Programa de Apoyo Consciente (Mindful Support Programme) respaldado por la Wemp Foundation. La organización benéfica fue fundada por el ex director ejecutivo de New World Development, Adrian Cheng Chi-kong, y proporcionó a la familia un apoyo fundamental.