La cámara de apelaciones de la Corte Penal Internacional ha rechazado la solicitud de libertad temporal del ex presidente filipino Rodrigo Duterte, asegurando que permanezca detenido en La Haya. La sentencia se dictó el 28 de noviembre de 2025, en medio de investigaciones en curso sobre la guerra contra las drogas de su administración.
El ex presidente filipino Rodrigo Duterte continuará detenido en la prisión de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya tras la denegación de su apelación de liberación provisional por parte de la cámara de apelaciones el 28 de noviembre de 2025. La jueza peruana Luz del Carmen Ibáñez Carranza, que preside la cámara de cinco miembros, anunció la decisión durante la audiencia.
Esto representa otro revés para Duterte, quien previamente recibió un fallo adverso de Carranza en junio de 2023, cuando la cámara permitió la continuación de la investigación de la CPI sobre presuntos crímenes de lesa humanidad relacionados con ejecuciones extrajudiciales durante la guerra contra las drogas de su presidencia.
La decisión provocó respuestas emocionales en Filipinas. En la Facultad de Derecho de la Universidad de Filipinas en Diliman, Quezon City, un familiar de una víctima de las matanzas de la era Duterte fue visto llorando durante la transmisión en vivo de la audiencia. Las familias de las víctimas han expresado frustración por el ritmo de los procedimientos, con algunos cuestionando cuándo comenzará un juicio completo.
La detención de Duterte se deriva de una orden de arresto de la CPI emitida anteriormente, relacionada con investigaciones sobre miles de muertes en la campaña antidrogas de Filipinas de 2016 a 2022. La sentencia de la cámara de apelaciones respalda la postura de la fiscalía de que liberar a Duterte podría suponer riesgos para la integridad del caso.
Aunque la fecha exacta de inicio de un juicio sigue sin estar clara, la decisión subraya el compromiso de la CPI con la búsqueda de responsabilidad en asuntos de justicia internacional.