Jefes de Estado y líderes tecnológicos de más de 80 países se reunieron en Nueva Delhi para analizar el impacto de la inteligencia artificial en la humanidad. La cumbre, convocada por Narendra Modi, generó preocupación por los riesgos de que la IA se salga de control. Se firmó la Declaración de Nueva Delhi tras extenderse un día las negociaciones.
La Cumbre de Impacto de Inteligencia Artificial de la India, celebrada en Nueva Delhi, reunió a jefes de Estado, ministros y delegados de más de ochenta países, junto con líderes de corporaciones tecnológicas como Sam Altman de OpenAI, Satya Nadella de Microsoft, Sundar Pichai de Google, Jensen Huang de Nvidia y Dario Amodei de Anthropic. También participaron Emmanuel Macron de Francia, Pedro Sánchez de España, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Guy Parmelin de Suiza, el asesor principal de Vladimir Putin, Antonio Guterres de la ONU y Kristalina Georgieva del FMI. Bill Gates canceló su asistencia debido a revelaciones sobre archivos Epstein.
El lema del evento, impulsado por el primer ministro Narendra Modi, fue “Bienestar para todos. Felicidad para todos”. Los debates abordaron preocupaciones por daños irreparables si la IA se descontrola, con Altman proponiendo una agencia global similar a la OIEA para regularla, comparándola con la energía nuclear que puede curar o destruir.
Ausencias notables incluyeron a Estados Unidos, donde solo asistió el embajador, ya que Donald Trump rechaza controles sobre la industria, afirmando que “las regulaciones matan a la innovación”. El gobierno de Javier Milei en Argentina tampoco envió representantes. Fuera de la cumbre, India y EE.UU. firmaron la “India-U.S. AI Opportunity Partnership” sobre seguridad económica, semiconductores y centros de datos.
Se consensuó democratizar recursos como chips y algoritmos, promover soberanía tecnológica con modelos locales, y usar IA para el bien social en agricultura, salud y educación. La regulación se enfocaría en riesgos existenciales. La próxima cumbre será en Ginebra en un año.