Defensores indígenas celebran avances de la COP30 mientras señalan trabajo inconcluso

En la COP30 en Belém, Brasil, activistas indígenas presionaron por una mayor inclusión en las conversaciones climáticas, logrando el reconocimiento de sus derechos pero quedando cortos en compromisos de transición de combustibles fósiles. Más de 5.000 participantes indígenas asistieron, la mayor cifra en la historia de la conferencia. Defensores como Emil Gualinga y Kaeden Watts destacaron tanto el progreso como los desafíos persistentes.

La COP30, celebrada en Belém, Brasil, fue apodada la 'COP indígena' debido a su ubicación en la Amazonía y al impulso de Brasil por la participación indígena. El segundo día, activistas con atuendos tradicionales irrumpieron pasando la seguridad hacia las zonas de negociadores, coreando 'no pueden decidir por nosotros sin nosotros'. A lo largo del evento, marcharon por las calles, bloquearon entradas y exigieron inclusión, ya que los pueblos indígenas carecen de derechos de voto en las conversaciones de la ONU.

Esta visibilidad marcó un cambio, con más de 5.000 participantes indígenas —900 acreditados— superando el récord de 30 años de la COP, según la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil. Brasil respondió demarcando tierras para 27 grupos indígenas y comprometiéndose a 59 millones de hectáreas más en cinco años.

Los defensores buscaron un plan de eliminación gradual de combustibles fósiles y el fin de la deforestación en el acuerdo no vinculante Global Mutirão, pero las propuestas fueron ignoradas y diluidas por países como Arabia Saudita, China e India. Sin embargo, el Programa de Trabajo de Transición Justa ahora reconoce los derechos indígenas, incluyendo el consentimiento libre, previo e informado, con ayuda de Panamá.

Emil Gualinga, del pueblo Kichwa Sarayaku, a través del Foro Internacional de Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático, señaló: 'Ninguna de nuestras propuestas fue tomada en cuenta para el texto del Global Mutirão'. Aun así, se muestra optimista: 'La lucha por los pueblos indígenas no es solo en la COP'. La resistencia de décadas de su comunidad contra la perforación petrolera ecuatoriana culminó en una victoria en la Corte Interamericana en 2012.

Voces del Pacífico, como Belyndar Rikimani de Pacific Islands Students Fighting Climate Change, lamentaron la falta de referencias a la eliminación gradual de combustibles fósiles, llamándolo un 'fracaso devastador de coraje político'. Un fallo previo de la CIJ por islas del Pacífico afirmó los deberes climáticos de los gobiernos, pero no se mencionó.

Kaeden Watts, de tribus māoríes en Aotearoa Nueva Zelanda, elogió la 'amplificación de las voces indígenas' que llevó a 'cambios tangibles'. Los esfuerzos futuros apuntan a Bonn, Alemania, el próximo verano, y Santa Marta, Colombia, en abril de 2026, para directrices de eliminación gradual de combustibles fósiles y protecciones amazónicas.

Watts afirmó: 'Su defensa y su determinación por la autodeterminación nunca han parado', señalando un creciente impulso para la justicia climática indígena.

Este sitio web utiliza cookies

Utilizamos cookies para análisis con el fin de mejorar nuestro sitio. Lee nuestra política de privacidad para más información.
Rechazar