Un nuevo informe de Pax e Ican revela que el número de instituciones financieras que invierten en la industria de armas nucleares ha aumentado un 15 por ciento, alcanzando las 301. Las inversiones en acciones y fondos totalizan ahora más de 709 mil millones de dólares. "Este es el momento más peligroso de mi vida en lo que respecta a las armas nucleares", afirma la directora del programa de ICAN, Susi Snyder.
Pax e Ican han publicado el informe anual "Don’t bank on the bomb" (No apuestes por la bomba), subtitulado "Invertir en la carrera armamentística". El documento, que abarca desde enero de 2023 hasta septiembre de 2025, identifica a 25 empresas involucradas en la industria de armas nucleares. El número de instituciones financieras, como bancos, fondos de pensiones y aseguradoras, aumentó de 260 a 301, el primer incremento en cinco años.
Los inversores poseen más de 709 mil millones de dólares, equivalentes a unos 6,55 billones de coronas suecas, en acciones y fondos de estas empresas. Las firmas también recibieron cerca de 300 mil millones de dólares en préstamos y garantías, lo que supone un aumento de 30 mil millones. Entre los principales inversores se encuentran las gestoras de activos estadounidenses Vanguard, Blackrock y Capital Group; entre los prestamistas destacan Bank of America, JPMorgan Chase y Citigroup.
Las empresas incluyen gigantes de la industria armamentística como Northrop Grumman y Airbus. "La presión sobre el sector financiero para que invierta más en defensa, incluidas las armas nucleares, ha aumentado", señala Susi Snyder. El banco sueco SEB aparece en la lista tras haber modificado su política el año pasado para permitir tratos con empresas con sede en países de la OTAN.
Snyder desestima las condiciones crediticias anteriores de SEB: "Protegen la reputación de SEB, pero no detienen el problema de las armas nucleares". Asimismo, expresa su preocupación por el gobierno de Suecia: "Solía ser una voz fuerte a favor del desarme, pero ya no lo es".