El gabinete de la primera ministra Sanae Takaichi aprobó el martes sus primeras directrices de política económica y fiscal, poniendo énfasis en un gasto fiscal agresivo. El plan considera el próximo año fiscal como el primer año de gasto responsable y proactivo, y establece como objetivo una inversión combinada de 370 billones de yenes para el año fiscal 2040.
El gabinete aprobó el martes sus primeras directrices de política económica y fiscal, priorizando un gasto fiscal agresivo en áreas estratégicas. El plan designa el próximo año fiscal, que comienza en abril, como el primer año de gasto responsable y proactivo, y fija un objetivo de 370 billones de yenes en inversión pública y privada combinada para el año fiscal 2040.
El documento omite la frase consolidación fiscal que apareció en las directrices del año pasado bajo el mandato del ex primer ministro Shigeru Ishiba. En su lugar, aboga por reducir de manera estable la relación deuda-PIB a lo largo de varios años.
Para financiar la inversión en 17 campos, incluidos los semiconductores, se creará una nueva partida presupuestaria sin límites máximos a partir del año fiscal 2027. Una nota al pie subraya la autonomía del Banco de Japón en la política monetaria.
La primera ministra Sanae Takaichi declaró en una reunión conjunta que su administración construirá una economía fuerte y garantizará la sostenibilidad fiscal mientras se comunica con claridad a los mercados.