El parlamento de Japón aprobó el 17 de julio de 2026 un proyecto de ley que prohibirá a los fiscales apelar las órdenes judiciales para iniciar nuevos juicios, permitiendo excepciones limitadas si existen motivos suficientes.
El proyecto de ley revisa el sistema de nuevos juicios de Japón. Su cambio principal prohíbe que los fiscales apelen las decisiones judiciales que ordenan la repetición de juicios.
Las excepciones siguen siendo posibles si los fiscales presentan motivos suficientes. La aprobación afecta los procedimientos para corregir condenas erróneas.
El parlamento impulsó la medida como parte de reformas judiciales más amplias.