Un concurso anual llamado Kokuban Art Koshien anima a los estudiantes de secundaria de todo Japón a realizar dibujos colaborativos con tiza en las pizarras de sus aulas durante las vacaciones de verano.
El concurso, que comenzó en 2015, recibe trabajos de cerca de 300 escuelas secundarias y escuelas de educación secundaria básica. Las obras son creadas de forma colaborativa por uno o dos estudiantes o hasta por docenas, con temas que incluyen dinosaurios, escenas de manga, el Monte Fuji de Hokusai y momentos cotidianos como un aula bajo el agua.
Nichigaku Co., un fabricante de pizarras con sede en Tokio, organiza el evento. El jurado se basa en fotografías, ya que las pizarras no se pueden mover, y los ganadores se anunciarán en noviembre. El profesor de arte Kazunari Minamishima afirmó que este formato permite a los estudiantes ser más experimentales que con la pintura al óleo o la escultura.
La estudiante Chiho Ninomiya, quien participó por primera vez en la Escuela Secundaria para Niñas de Kumagaya, describió la actividad como una forma de fortalecer las relaciones con sus compañeros. El ex participante Kento Misumi, quien ahora trabaja en Nichigaku, recordó el desafío de conciliar las diferentes opiniones entre los colaboradores.