Los New York Yankees salieron de una mala racha ofensiva con una victoria de 12-4 ante los Tampa Bay Rays en el Tropicana Field. Un discurso de Jazz Chisholm Jr. antes del partido ayudó a fomentar el despliegue ofensivo, que incluyó seis carreras en la tercera entrada.
Los Yankees acumularon 12 imparables y lograron 7 de 14 con corredores en posición de anotar. Ben Rice conectó dos cuadrangulares, mientras que Ryan McMahon añadió dos dobles, combinándose para siete carreras impulsadas y cuatro anotadas. El despliegue puso fin a un tramo en el que Nueva York había anotado solo 36 carreras en 13 juegos. El coach de bateo James Rowson reconoció al equipo por saber ceder el turno y confiar el uno en el otro en el plato. Chisholm pronunció un mensaje apasionado en la reunión de bateadores antes del partido. Rowson comentó que el recordatorio de mantenerse unidos durante los momentos difíciles resonó en los jugadores y llegó en el momento justo. El mánager Aaron Boone destacó la calidad de los turnos al bate contra el All-Star Drew Rasmussen, quien registraba una efectividad de 0.89 de por vida contra los Yankees. La victoria llega mientras Nueva York continúa jugando sin Aaron Judge y Giancarlo Stanton.