Jesús Murillo Karam, exprocurador general de la República, lleva más de una semana internado en el Hospital Ángeles Pedregal de la Ciudad de México tras sufrir un derrame cerebral durante su prisión domiciliaria. Su estado de salud se describe como delicado, con pronóstico reservado mientras se realizan estudios clínicos. Familiares y abogados esperan resultados neurológicos definitivos.
Jesús Murillo Karam permanece bajo custodia policial en el Hospital Ángeles Pedregal, donde ingresó hace más de una semana por un derrame cerebral. Especialistas realizan exámenes exhaustivos para evaluar el impacto en sus funciones vitales, pero no hay evolución clara hasta el momento.
El exfuncionario padece condiciones crónicas como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), hipertensión arterial y ha tenido una endarterectomía carotídea previa. Informes periciales de finales de 2023 indican deterioro cognitivo con signos de demencia y Alzheimer, lo que su defensa ha usado para pedir medidas menos estrictas.
En el caso Ayotzinapa, la Fiscalía General de la República (FGR) busca hasta 82 años de prisión por delitos contra la administración de la justicia, tortura y desaparición forzada relacionados con los hechos de 2014. Obtuvo prisión domiciliaria en abril de 2024, pero un tribunal federal le negó recientemente la libertad provisional por riesgo de fuga.
Su defensa ha resaltado previamente su fragilidad de salud ante instancias judiciales, y ahora se evalúa si su capacidad cognitiva permite continuar el proceso.