Los New York Knicks derrotaron a los San Antonio Spurs por 107-106 en el cuarto partido de las Finales de la NBA este miércoles, superando una desventaja de 29 puntos para lograr la mayor remontada en la historia de las Finales.
Jose Alvarado, nativo de Brooklyn y base suplente de los Knicks, desempeñó un papel central en la victoria tras haber tenido una participación limitada en la primera mitad. Anotó triples clave, estableció bloqueos y defendió a la estrella de los Spurs, Victor Wembanyama, durante la remontada de la segunda mitad.
Los entrenadores que han trabajado con Alvarado destacaron su tenacidad y su juego altruista. Ryan Pannone, su exentrenador en la G League, lo describió como el jugador más duro en la cancha, alguien que no se intimida sin importar el tamaño del oponente. Mike D'Antoni señaló la energía contagiosa de Alvarado y su voluntad de imponer su estilo en ambos lados de la cancha.
Nueva York lidera ahora la serie 3-1 y está a una victoria de conseguir su primer título en 53 años. Alvarado se unió al equipo en febrero y rápidamente se ha convertido en uno de los favoritos de la afición en el Madison Square Garden por su estilo competitivo.