En un ensayo reflexivo, el escritor cubano Pedro Pablo Morejón imagina cómo el héroe independentista José Martí enfrentaría deportación en Estados Unidos hoy por sus críticas al expansionismo estadounidense. Morejón destaca el humanismo y la diversidad de ideas de Martí, contrastándolo con divisiones políticas contemporáneas. El texto resalta la vida exiliada de Martí y su legado unificador para Cuba.
José Martí pasó más de la mitad de su vida fuera de Cuba, incluyendo 15 años en Estados Unidos, sin aceptar nunca la ciudadanía estadounidense. Como detalla Pedro Pablo Morejón en su diario publicado en Havana Times el 7 de noviembre de 2025, Martí admiraba los valores democráticos de EE.UU., pero criticaba su expansionismo y visión materialista de la vida. En el contexto actual, Morejón argumenta que Martí estaría en peligro de deportación y acusado de ser antiamericano por la administración vigente.
Martí era un hombre de ideas liberales y democráticas, con un espíritu humanista enfocado en los pobres. No era nacionalista; como él mismo dijo: “La patria es la humanidad”. Morejón critica a los 'cubanoides oportunistas' que, según él, lo acusarían de comunista, mientras apoyan deportaciones y usan dobles estándares contra otros cubanos. En contraste, Martí nunca dividió a los cubanos con etiquetas como 'gusanos', y no era extremista: se relacionó con anarquistas, masones (él era uno), socialistas, anexionistas, reformistas, unionistas, empresarios, creyentes religiosos e independentistas.
Morejón resalta que Martí no se limitó a palabras sobre la libertad de Cuba; arriesgó su vida al embarcarse en un bote con Máximo Gómez para desembarcar en el oriente cubano y luchar contra el colonialismo español. Lideró con el ejemplo, sin exigir sacrificios a otros, y no fue hipócrita ni oportunista. Dominaba cinco idiomas y fue periodista, filósofo, abogado, escritor y político, uniendo a los cubanos divididos en torno a la causa de la independencia, un logro que merecería un Nobel, según el autor.
Aunque algunos lo tildan de borracho, Morejón defiende su humanidad sin vulgaridad, y afirma que Martí lo enorgullece como cubano. Concluye con la idea de que hoy, 'Pepe' sería visto como comunista y deportado.