Los analistas de JPMorgan expresan optimismo por los mercados de criptomonedas en 2026, anticipando un repunte impulsado por inversores institucionales pese a las recientes caídas de precios. Destacan que el coste de producción de bitcoin ha bajado a 77.000 dólares como posible suelo tras las presiones sobre mineros. La claridad regulatoria en EE. UU. podría impulsar aún más la participación, según el informe del banco.
El banco de Wall Street JPMorgan ha adoptado una perspectiva positiva sobre las criptomonedas para lo que resta de 2026, incluso mientras bitcoin sufre una fuerte corrección este año. En un informe publicado el lunes, los analistas liderados por Nikolaos Panigirtzoglou afirmaron: «Somos positivos en los mercados cripto para 2026, ya que esperamos un mayor aumento en el flujo de activos digitales, pero liderado principalmente por inversores institucionales»::n:nBitcoin, la mayor criptomoneda, cayó recientemente por debajo del coste de producción estimado por JPMorgan, cotizando alrededor de 66.300 dólares en el momento del informe. El banco ahora sitúa ese coste en unos 77.000 dólares, una bajada respecto a niveles anteriores tras la capitulación de los mineros. Esta caída ha creado un posible nuevo equilibrio, aunque un comercio sostenido por debajo de ese nivel podría obligar a los mineros de mayor coste a desconectarse, reduciendo en última instancia los costes agregados en un proceso de autocorrección.:n:nLos analistas apuntan a fundamentos en mejora, incluido el mayor atractivo de bitcoin frente al oro. Desde octubre, el oro ha superado a bitcoin mientras su volatilidad ha aumentado bruscamente, haciendo el activo digital más atractivo a largo plazo. Los mercados cripto han experimentado un fuerte retroceso en las últimas semanas, con volatilidad elevada y actividad en cadena reducida, pero el interés institucional sigue siendo resistente en comparación con la participación minorista.:n:nJPMorgan anticipa un rebote en los flujos de activos digitales, principalmente desde instituciones en lugar de traders minoristas o tesorerías de activos digitales. Este cambio podría respaldarse con avances regulatorios en EE. UU., como la posible aprobación de la Ley de Claridad, que podría ofrecer la claridad necesaria para fomentar una mayor implicación institucional.