Un juez de Utah pospuso el viernes su dictamen sobre si Tyler Robinson será juzgado por el asesinato de Charlie Kirk. La decisión extiende el caso casi un año después de que el activista conservador fuera asesinado a tiros en la Universidad del Valle de Utah.
El juez Tony Graf ordenó a los abogados presentar argumentos adicionales antes del 1 de septiembre para decidir si los fiscales han presentado pruebas suficientes. La medida se produjo tras cinco días de testimonios en la audiencia preliminar. Los fiscales presentaron imágenes de vigilancia, pruebas forenses, testimonios del compañero de habitación y los padres de Robinson, y una supuesta nota de confesión. Los jurados también vieron imágenes de vigilancia mejoradas desde una azotea y escucharon a un biólogo forense que examinó el arma homicida y las balas grabadas con mensajes que incluían “¡Hola, fascista! ¡Atrapa esto!”. Un fragmento de bala recuperado del cuerpo de Kirk fue exhibido en la corte. Las pruebas balísticas de la ATF no fueron concluyentes. La familia Kirk emitió un comunicado agradeciendo a sus seguidores y calificando la audiencia como un paso importante hacia la justicia. La exsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, criticó el retraso calificándolo de “increíble” y afirmó que a la familia se le está negando una justicia rápida según la ley de Utah.