Michael Tejeda, de 26 años, fue sentenciado el viernes a 19 años y nueve meses de prisión por la muerte de su hija de un año, quien recibió un disparo accidental de su hermana de tres años después de que él dejara una pistola a su alcance.
Tejeda se declaró culpable en mayo de asesinato en segundo grado, posesión criminal de un arma por parte de un delincuente convicto y dos cargos de poner en peligro grave a un menor. Como parte del acuerdo de culpabilidad, los fiscales retiraron un cargo de asesinato en primer grado.
El tiroteo ocurrió el 28 de febrero de 2025 en el domicilio familiar situado en South Santa Fe Street, en Wichita. Tejeda informó a la policía que se había quedado dormido mientras cuidaba a los niños y había colocado el arma sobre la repisa de una chimenea a aproximadamente 1.2 metros de altura.
Tras el incidente, llamó al 911 y posteriormente declaró a los investigadores que era consciente de que debía haber guardado el arma en otro lugar. La niña de tres años había mostrado curiosidad por el arma con anterioridad.
Tejeda deberá cumplir además 36 meses de supervisión tras su liberación al concluir su pena de prisión.