Un joven de 18 años ha sido condenado a una pena de entre 27 años y cadena perpetua tras declararse culpable del tiroteo mortal ocurrido en 2025 contra otro adolescente en un Walmart de Keene, New Hampshire.
Thomas Pickford se declaró culpable el miércoles de homicidio imprudente en segundo grado por la muerte de Christian Walker, de 17 años. Recibió una sentencia de 27 años a cadena perpetua, con la posibilidad de reducir el periodo mínimo hasta en cuatro años mediante programas y el cumplimiento de normas de comportamiento. El tiroteo ocurrió en la madrugada del 25 de junio de 2025 en el Walmart de Winchester Street. Pickford había ido al lugar para devolver unos artículos a su exnovia cuando la vio con Walker dentro de una camioneta. Disparó una pistola de 9 mm desde la ventana de su vehículo, impactando a Walker en el abdomen. Walker fue trasladado a un hospital, donde se declaró su fallecimiento. El médico forense determinó que la causa de muerte fue una herida de bala en el abdomen y la naturaleza del hecho como homicidio. Pickford fue arrestado horas después en su domicilio, a pocos kilómetros de distancia, luego de que los investigadores vincularan el arma con una que guardaba su madre. Pickford admitió haber disparado, pero declaró que no tuvo la intención de herir a nadie. Walker acababa de terminar el undécimo grado y fue recordado en su obituario como una persona de carácter fuerte y gran corazón.