El Banco Nacional de Kazajistán está explorando inversiones en activos de criptomonedas por un valor de hasta 300 millones de dólares estadounidenses. La cantidad final sigue sin decidirse y podría situarse entre 50 y 250 millones de dólares estadounidenses. Esta medida resalta el interés continuo en activos digitales en medio de los enfoques regulatorios variados en Asia.
El Banco Nacional de Kazajistán (NBK) ha manifestado interés en asignar fondos a activos cripto, con un límite superior de 300 millones de dólares estadounidenses en consideración. Sin embargo, los funcionarios indican que la escala precisa de la inversión aún está pendiente de finalización, pudiendo ajustarse a un rango de 50 a 250 millones de dólares estadounidenses.
Este desarrollo se produce en un contexto más amplio de caminos regulatorios divergentes en Asia. Por ejemplo, los Emiratos Árabes Unidos han promulgado recientemente el Decreto Federal n.º 6, que elimina la defensa de larga data de «el código no es un negocio» en la que se apoyaban los protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi). Este cambio busca imponer una responsabilidad más clara en dichas plataformas.
De manera similar, Japón está avanzando un requisito de reserva de responsabilidad que hace eco del enfoque de los EAU. Ambas medidas establecen requisitos de capital de facto, favoreciendo probablemente a entidades establecidas y conformes con financiación sustancial sobre proyectos más pequeños y experimentales. Estas políticas podrían remodelar el panorama cripto al promover la consolidación entre jugadores con abundantes recursos.
Aunque la posible inversión del NBK señala una adopción institucional creciente en Asia Central, se alinea con las tendencias regionales hacia una supervisión estructurada de los activos digitales.