El IFK Kristianstad ganó el campeonato sueco de balonmano masculino tras derrotar al HK Malmö por 41–38 en el cuarto partido de la final.
El encuentro se disputó en el Malmö Arena ante 5 836 espectadores. De esta forma, el Kristianstad se adjudicó la serie por 3–1 en el cómputo global y aseguró su décimo oro en el SM.
Axel Månsson anotó doce goles y dio siete asistencias para el Kristianstad. Tras el partido, declaró: ”Det är så jävla skönt. Vi gör den perfekta säsongen, vinner allt och går bra i Europa.”
Nikola Roganovic marcó 13 goles para el Malmö. El capitán Tim Hilding expresó su decepción: ”Just nu är det ilska, sorg och besvikelse.”
El entrenador Anders Hallberg deja el Kristianstad tras la victoria. Comentó: ”Jag är helt tom.”