Kylie Minogue pospuso su quimioterapia para perseguir el sueño de ser madre mediante fecundación in vitro (FIV) tras su diagnóstico de cáncer de mama en 2005. La cantante se sinceró en su nuevo documental de Netflix sobre los intentos secretos que la dejaron devastada. Incluso leyó una carta llena de lágrimas al hijo que nunca llegó a nacer.
El ícono de "Spinning Around" tenía 36 años cuando los médicos le dieron la noticia del cáncer. Retrasó el tratamiento para realizar varios intentos de FIV impulsada por una esperanza desesperada, pero ninguno prosperó. Kylie confesó a los espectadores que la decisión fue aterradora porque solo quería que la enfermedad desapareciera.