El presidente Lee Jae Myung declaró el domingo que acepta las quejas por la vulneración del derecho al voto debido a la escasez de papeletas en las elecciones locales del 3 de junio, pero rechazó las acusaciones de fraude electoral por considerarlas una distorsión del problema.
El presidente Lee Jae Myung realizó estas declaraciones durante una reunión virtual con sus principales asesores desde Roma, donde se encuentra en un viaje por Europa. "Reconozco y acepto todas las quejas legítimas de nuestra población sobre la vulneración del derecho al voto", afirmó Lee. Añadió que resulta "absurdo" que un incidente así haya ocurrido en lo que es "la base de la democracia", en referencia a las elecciones locales del 3 de junio, donde algunos votantes se marcharon sin poder depositar sus papeletas.
La Comisión Electoral Nacional ha reconocido que más de dos docenas de colegios electorales en todo el país experimentaron una suspensión temporal de la votación debido a la falta de papeletas. Los manifestantes han convocado protestas durante 10 días consecutivos en un centro de recuento de votos en el este de Seúl, que han llegado a reunir a más de 15,000 personas en un momento dado, según estimaciones policiales no oficiales. Los manifestantes exigen que se repitan las elecciones.
Lee descartó las acusaciones de fraude, calificándolas de distorsión y de delito antisocial. Asimismo, pidió una investigación rápida y exhaustiva por parte de la fiscalía y la policía, así como de la Asamblea Nacional, que planea poner en marcha un comité de investigación parlamentaria a finales de esta semana.