La consola portátil para juegos Lenovo Legion Go 2 ofrece un rendimiento mejorado y una pantalla OLED superior, pero persisten los problemas de integración con Windows. El dispositivo cuenta con controladores desmontables con opciones de entrada únicas, aunque requiere un esfuerzo significativo del usuario para una configuración óptima. Con un precio inicial de $1.100, atrae a entusiastas dispuestos a invertir tiempo en la personalización.
El Lenovo Legion Go 2 representa otro intento de la compañía por refinar las consolas portátiles para juegos basadas en Windows, basándose en comentarios mixtos del Legion Go original y del más simplificado Legion Go S. Los reseñadores destacan su diseño voluminoso, que incluye controladores desmontables cubiertos de botones, lo que lo hace más pesado y grueso que la competencia. Estos controladores ofrecen entradas versátiles, como un touchpad para el control del cursor y un sensor óptico en el derecho para el modo FPS, permitiendo una funcionalidad similar a un ratón. Sin embargo, la configuración se siente incómoda, con el touchpad limitado a toques para hacer clic y sin una opción sencilla de clic izquierdo en la mano derecha.
El rendimiento destaca, impulsado por el procesador AMD Z2. En el benchmark de Cyberpunk 2077 a resolución nativa con ajustes máximos pero ray tracing desactivado, alcanza 20 fotogramas por segundo, mejor que el rendimiento en ajustes bajos del Z2 Go en el Legion Go S. Juegos indie menos exigentes como Ball x Pit alcanzan el límite de 144 Hz de la pantalla. La pantalla OLED impresiona con 336 nits de brillo, cobertura completa de sRGB, 94 por ciento de AdobeRGB y una precisión de color delta de 0,86, rivalizando con portátiles de gama alta.
La duración de la batería sigue siendo una preocupación, durando poco más de dos horas en títulos más ligeros como CloverPit con 30 por ciento de brillo, lo que requiere cargas frecuentes a través de puertos USB duales. La configuración inicial de Windows toma casi 30 minutos, involucrando ajustes de privacidad, entrada de contraseña en la pantalla táctil e instalación de apps como Steam. La interfaz, aunque más ágil que la de sus predecesores, se siente desordenada con controles superpuestos e iconos vagos, en contraste con dispositivos SteamOS más simples.
Con un precio de $1.100 para el modelo base y $1.350 para la variante Z2 Extreme, el Legion Go 2 incluye extras prácticos como una funda protectora y un sensor de huellas fiable. Se adapta a usuarios interesados en modificaciones y adaptabilidad, pero exige paciencia para la resolución de problemas, lo que lo hace menos ideal para jugadores casuales que buscan facilidad plug-and-play.