El Partido Liberal sueco afronta números récord bajos en los sondeos, lo que genera debates sobre estrategias de crisis en una próxima reunión de la junta directiva. El primer ministro Ulf Kristersson se niega a instar a los votantes a apoyar al partido a pesar de su lugar en la coalición de gobierno. El miembro del partido Martin Melin califica las cifras de inestables.
El Partido Liberal (L) se encuentra en una situación difícil tras la encuesta de opinión del miércoles que muestra cifras de fondo. La junta directiva del partido se reúne este fin de semana para discutir la estrategia electoral, pero los malos resultados podrían acaparar el centro de atención. Varios dentro del partido esperan medidas concretas de crisis, según informa SVT. Martin Melin, figura clave y miembro de la junta, asistirá a la reunión y declara a SVT: «Cifras inestables, cifras malas, cifras serias.» Expresa esperanza en los resultados: «Ojalá salgamos con acciones concretas.» Un tema clave concierne a la postura del partido sobre los Demócratas Suecos (SD). En el congreso de otoño, L decidió no permitir un gobierno con ministros de SD. Tras la débil encuesta SVT/Verian de enero, surgió la crítica de eliminar las líneas rojas, informada primero por Ekot. Melin espera que el tema surja pero no ve un cambio inmediato: «Pero en este momento, no veo ningún cambio en esa cuestión.» El primer ministro Ulf Kristersson (M) rechaza llamar al voto de apoyo para L, pese a su rol en la base del gobierno. A TV4 News declara: «Nunca instaré a nadie a votar por otro partido que no sean los Moderados, creo que eso aplica a todos los partidos tanto en mi base gubernamental como en el otro lado.» Expressen ha solicitado comentarios a los Liberales.