Limp Bizkit honró a su difunto bajista Sam Rivers con un emotivo video de tributo durante su primer concierto desde su fallecimiento, celebrado en la Ciudad de México el 29 de noviembre de 2025. La banda continuó su gira por Latinoamérica según lo previsto, con un bajista suplente cubriendo el puesto. El baterista John Otto compartió una conmovedora publicación en redes sociales reflexionando sobre su amistad de toda la vida.
Resumen del evento
Limp Bizkit regresó al escenario en el Estadio Fray Nano de la Ciudad de México, dando inicio a su gira por Latinoamérica. Esto marcó la primera actuación de la banda tras la muerte del cofundador y bajista Sam Rivers el 18 de octubre de 2025, a los 48 años. El grupo se había comprometido previamente a continuar con la gira a pesar de la pérdida.
Detalles del homenaje
Durante el concierto, la banda proyectó un video de tributo con clips de Rivers en el escenario y detrás de escena con sus compañeros de banda, al que el público se unió para ver. El video concluyó con los mensajes: «Sam Rivers, nuestro hermano para siempre» y «Sam Rivers, te queremos para siempre». Al finalizar, los miembros de la banda se abrazaron mientras el público coreaba el nombre de Rivers. El frontman Fred Durst dedicó la actuación diciendo: «Ahora vamos a hacer esto al estilo Limp Bizkit. Esta noche, esta va para Sam Rivers», antes de interpretar «Break Stuff».
El bajista Richie «Kid Not» Buxton, que también actúa con el grupo telonero Ecca Vandal, cubrió el bajo en el concierto.
Reflexiones de la banda
Antes del concierto, el baterista John Otto publicó un emotivo tributo en redes sociales: «Hoy va a ser duro. Un primer momento que nunca quise vivir... Has estado ahí en tantos primeros importantes de mi vida... Vamos a honrar la vida que viviste y el amor que compartiste en cada show que demos. Siempre estarás con nosotros».
Poco antes, tras el fallecimiento de Rivers, Durst describió la pérdida como «tan trágica» y lo llamó «una leyenda», señalando que había derramado «galones y galones de lágrimas». La banda emitió un comunicado conjunto: «Sam Rivers no era solo nuestro bajista, era pura magia... Su talento era natural, su presencia inolvidable, su corazón inmenso».
Rivers había enfrentado problemas de salud, incluido un diagnóstico de enfermedad hepática en 2011 y un trasplante en 2017, tras lo cual se reunió con la banda en 2018. No se ha divulgado la causa oficial de su muerte.