La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, de 41 años, sufrió una grave caída durante el descenso femenino en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, lo que interrumpió la competencia y requirió su evacuación en helicóptero. Competía con lesiones previas en ambas rodillas y buscaba ampliar su legado olímpico. Su compatriota Breezy Johnson se llevó el oro en la prueba.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 quedaron marcados por el accidente de Lindsey Vonn en la pista Olympia delle Tofana, en Cortina d'Ampezzo. La atleta estadounidense, quien regresaba al circuito tras casi seis años de retiro, inició su descenso con el dorsal 13. Apenas 13 segundos después, golpeó una puerta con el hombro derecho, sus esquís se cruzaron y rodó ladera abajo, quedando tendida y gritando de dolor.
El personal médico la atendió en el sitio durante varios minutos, inmovilizándola en una camilla antes de trasladarla en helicóptero. Esta fue su segunda evacuación aérea en nueve días, tras una caída previa en Crans Montana, Suiza, donde se lesionó el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, además de daños en el menisco y una contusión ósea. Vonn competía con una prótesis de titanio en la rodilla derecha de cirugías anteriores.
La competencia se detuvo por cerca de 20 minutos. Primero fue atendida en una clínica local y luego transferida al hospital Ca’ Foncello en Treviso, donde se sometió a una operación para estabilizar una fractura en la pierna izquierda. Su equipo reportó que se encontraba en condición estable, atendida por médicos estadounidenses e italianos.
Anouk Patty, jefa de deporte de U.S. Ski and Snowboard, comentó: “Estará bien, pero va a ser un proceso. Este deporte es brutal y la gente necesita recordar cuando están viendo que estos atletas se lanzan montaña abajo y van realmente, realmente rápido”.
Breezy Johnson, quien ganó el oro, expresó empatía: “No puedo imaginar el dolor que está pasando y no es el dolor físico, podemos lidiar con el dolor físico, pero el dolor emocional es otra cosa”.
Reacciones incluyeron mensajes de apoyo de la familia de Vonn, presente en la tribuna junto a figuras como Snoop Dogg, y publicaciones en redes de Mikaela Shiffrin. Johan Eliasch, presidente de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard, la elogió por su contribución al deporte, mientras Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional, la llamó “una inspiración increíble”. El incidente evocó recuerdos de caídas históricas como la de Hermann Maier en Nagano 1998.