Linus Torvalds ha rechazado los intentos de limitar la programación asistida por IA en el kernel de Linux. En una publicación en la lista de correo del 14 de julio, afirmó que Linux no es un proyecto anti-IA y aconsejó a los opositores que bifurquen el kernel o se marchen.
Torvalds hizo estos comentarios en respuesta a un hilo sobre la supuesta postura anti-LLM de la Software Freedom Conservancy. Reconoció que las herramientas de IA pueden aumentar la carga de trabajo de los encargados del mantenimiento y generar errores vergonzosos, pero insistió en que el enfoque debe mantenerse en garantizar que las herramientas finalmente ayuden en lugar de obstaculizar el desarrollo.
La declaración sigue a un cambio gradual en las opiniones de Torvalds. Comentarios anteriores habían descrito la IA en gran medida como una estrategia de marketing, pero sus declaraciones recientes muestran una mayor apertura a su uso bajo estrictas normas de licencia y responsabilidad.
La publicación del 14 de julio aclara que el kernel seguirá aceptando contribuciones asistidas por IA siempre que cumplan con los requisitos actuales de la GPL-2.0 y cuenten con la debida supervisión humana mediante una etiqueta de 'Asistido por'.