La Fundación Linux ha lanzado la Encuesta de Resiliencia Cibernética 2026 para evaluar la conciencia y preparación ante la Ley de Resiliencia Cibernética. Esta iniciativa destaca cómo las regulaciones de ciberseguridad están transformando el panorama del código abierto. La encuesta, que toma unos 10 minutos completar, invita a participar a la comunidad.
El 23 de enero de 2026, la Fundación Linux compartió una actualización que enfatiza el impacto evolutivo de las regulaciones de ciberseguridad en los proyectos de código abierto. En una publicación realizada a las 19:42 UTC, la organización declaró: «La regulación de ciberseguridad está cambiando el código abierto».El anuncio se centra en la Encuesta de Resiliencia Cibernética 2026, diseñada para medir los niveles de conciencia y preparación respecto a la Ley de Resiliencia Cibernética (CRA). Esta regulación de la Unión Europea busca mejorar la seguridad y resiliencia de los productos digitales, incluido el software con componentes de código abierto. Al explorar estos temas, la encuesta pretende informar a las partes interesadas sobre los desafíos y oportunidades de cumplimiento en el sector.Se anima a los participantes a contribuir a través de un enlace dedicado, con un proceso estimado en 10 minutos. La Fundación Linux, una destacada organización sin fines de lucro que apoya la innovación de código abierto, utiliza estos esfuerzos para fomentar el diálogo sobre los cambios regulatorios. Los hashtags que acompañan la publicación incluyen #CyberResilienceAct, #OpenSource y #CyberSecurity, subrayando los temas interconectados.Esta encuesta llega en medio de un creciente escrutinio de las vulnerabilidades en la cadena de suministro en el desarrollo de software. Aunque la CRA se dirige específicamente a productores de hardware y software, sus implicaciones se extienden al ecosistema más amplio de código abierto, donde las prácticas de codificación colaborativa deben adaptarse a nuevos estándares. La iniciativa de la Fundación Linux proporciona una plataforma para que desarrolladores, organizaciones y responsables de políticas compartan ideas, potencialmente moldeando directrices futuras.