El ingeniero de NVIDIA, Sasha Levin, ha propuesto un nuevo mecanismo para el núcleo de Linux que permitiría a los administradores desactivar rápidamente funciones defectuosas en sistemas activos. El parche, denominado killswitch, tiene como objetivo mitigar los riesgos de escalada de privilegios sin tener que esperar a correcciones completas. Actualmente sigue bajo revisión en la lista de correo del núcleo de Linux.
Sasha Levin, codirector de los árboles del núcleo estables y de soporte a largo plazo, presentó el parche tras expresar preocupación por vulnerabilidades como Copy Fail y Dirty Frag. La herramienta permitiría a los usuarios root especificar un nombre de función y un valor de retorno, provocando que la función termine de inmediato sin ejecutar su código. Este enfoque podría aplicarse al instante en todos los núcleos de la CPU y persistir hasta que se deshabilite o el sistema se reinicie.