Lottie Woad recibió una penalización de dos golpes durante la tercera ronda del U.S. Women’s Open tras un incidente en un búnker del Riviera Country Club. La sanción cambió su puntuación en el hoyo nueve de cinco a siete.
La secuencia se desarrolló en el búnker cercano al green del hoyo nueve. La bola de Woad quedó enterrada en una pendiente pronunciada a aproximadamente un metro del borde. La jugadora tuvo dificultades para encontrar una postura estable y, en un momento dado, se deslizó por la arena. Su caddie, David Taylor, colocó un pie detrás del suyo para ayudarla. Se solicitó la presencia de un árbitro para una deliberación de siete minutos sobre un posible alivio debido a que el revestimiento del búnker era visible, pero no se concedió ninguno. Woad realizó su golpe, el cual avanzó solo unos centímetros antes de rodar hacia atrás. Completó el hoyo dejando la bola a medio metro y embocó de un putt, registrando inicialmente un bogey de cinco golpes. Una revisión posterior determinó que había mejorado su postura según la Regla 8.1a de las Reglas de Golf, lo que resultó en la penalización de dos golpes. La decisión se tomó después de que los comentaristas de la retransmisión plantearan dudas sobre sus acciones y las de su caddie. Woad jugó el resto de su ronda con un golpe bajo par y terminó con una tarjeta de 74 golpes, tres sobre par.