Collin Morikawa mejoró su puntuación en ocho golpes durante la segunda ronda del U.S. Open tras volver a utilizar su wedge habitual. El cambio se produjo después de una decisión inicial de modificar el palo, algo que más tarde calificó de estúpido.
Morikawa firmó una tarjeta de 65 golpes, cinco bajo par, el viernes en Shinnecock Hills tras haber comenzado con 73. Con ello, se situó con dos bajo par en el torneo, empatado en el cuarto puesto.
El golfista había jugado su primera ronda con un nuevo wedge TaylorMade MG5 de 60 grados que carecía de su rebote habitual. Realizó el cambio después de una ronda de práctica el lunes en terreno blando, pero descubrió que el palo tuvo un mal rendimiento una vez que las condiciones se endurecieron.
Morikawa declaró que volvió a su wedge estándar tras completar la primera ronda, que se había retrasado, el viernes por la mañana. El ajuste restauró su confianza en los golpes de aproximación y produjo mejores resultados en el juego corto.
Una lesión de espalda ya había limitado sus participaciones a principios de temporada. La corrección en el equipo le otorgó una posición más sólida de cara al fin de semana.